sábado, 20 de enero de 2018

De viaje 2017/18





Apenas habían pasado unas horas luego de la llegada de Papá Noel y ya estábamos emprendiendo viaje por esas merecidas vacaciones…

Nuevamente habíamos decidido recibir el año nuevo lejos de casa. Otro entorno, otra gente, otro lugar, otras sensaciones…Y para ello, hay que emprender nuevamente un largo viaje en busca de sol, arena y playa!

Durante el trayecto a bordo del auto, tal como hemos destacado en otros años, nuevamente tenemos que decir y reconocer que nuestros niños son un amor en cuanto a su comportamiento. Realmente nada que objetar, se supieron portar excelentemente para la edad que tienen y lo tedioso que significan esos dos días de andar y andar…











Como ya se nos hizo costumbre, el destino año tras año ha sido ese lugar en el mundo que tanto nos gusta junto a la costa atlántica. En dónde acompañados de la familia, esta vez recibimos el año de una manera distinta.

Totalmente despojados de formalismos y ante una experiencia distinta fue la espera de las doce de la noche. Luego disfrutamos de fuegos artificiales en la playa que se extendieron más allá de lo que se suele ver por nuestra ciudad y una gran fiesta en el centro de la ciudad que suelen hacer por esos lados en donde se disfruta de otra manera.

Pasadas las fiestas y ya entrando en este 2018, supimos disfrutar de la playa, el mar, el sol y todo eso que tan lejos nos queda.  Lo lindo que se los ve al jugar en el agua, disfrutar del clima y ese entorno tan distinto que se disfruta.

Todo ese cambio que rutina que tan bien nos hace a todos y que tan necesario se hace cuando está finalizando el año.











Otro lugar que volvimos a visitar casi obligadamente fue Mundo Marino, el acuario más grande de Latino América.-  Ese sitio que al pasar de los años se ha convertido en algo tan contradictorio para quienes tuvimos la oportunidad de visitarlo varias veces…

























Obligados digo, porque como en esta oportunidad nos acompañó parte de la familia que aún no conocían el sitio, es imposible dejar de visitarlo estando tan cerca…Y cuando digo contradictorio me refiero a que cuando uno ya lo conoce, y sabe de qué se trata…quizá comenzamos a fijarnos en otros “detalles” que talvez en la primer visita no miramos porque estamos deslumbrados ante semejante espectáculo.-
Pero si realmente nos ponemos a pensar en serio, no deja de ser un zoológico o un gran circo, en donde los animales hacen payasadas a cambio de comida y nosotros pagamos para verlos…Y allí nace la contradicción a la que hago referencia más arriba…
Es hermosamente increíble ver la carita de Francesca cuando los delfines saltaban frente a sus ojitos que miraban atónitos. O ese gesto de absoluto asombro cuando una gran orca se posaba solo a unos metros de ella…eso resulta increíble y no encuentro mejor forma de acercarse a esos animales para que a los niños les resulte inolvidable en sus retinas…Pero claro, teniendo en cuenta lo que comento más arriba,  acerca de esa cuasi exclavitud en la que desarrollan sus vidas estos cetáceos, el panorama se torna bastante triste…

Pero bueno, en fin…triste para los adultos…y solo para aquellos que piensan de esa forma…que desgraciadamente no son muchos. Realmente para los niños que poco entienden a esa edad, no deja de ser un espectáculo maravilloso difícil de olvidar…Ya habrá tiempo de explicarles…

Tobi por ejemplo, que ya lo visitó varias veces y de pequeño ha visto de cerca este tipo de presentaciones…y al que se le ha explicado más o menos acerca de lo que vengo desarrollando hoy… créanme que lo entiende…y a pesar de disfrutar del espectáculo  ante un show de esa magnitud…al hacerle notar esas pequeñas cosas que se ven “por debajo de la alfombra” en esos lugares, lo entiende y sabe ver lo que no está del todo bien…

Obviamente continuaron las paradas obligadas en los juegos electrónicos. En donde Fran disfruta de los juegos para los más pequeños y Tobi cada vez le cuesta más hallarse ahí dentro. Es que a medida que crecen los niños, los jueguitos son quizá cada vez más aburridos para ellos en cuanto a las opciones. No hay muchas opciones realmente para los más grandes. Esta más bien pensado para los más pequeñitos de la familia. Y así como alguna vez Tobías supo disfrutarlos a pleno. Hoy Fran está en su salsa en esos lugares. A tal punto que cuesta sacarla a la hora de irse…





























Ha!...casi me olvido…a propósito de estos lugares adictivos…la muñeca de papá sigue intacta!…y como todos los años anteriores, vuelve a sacar ese peluche  gigante de las maquinitas que todos esperan…Fue “El rayo Mc. Queen” en su momento, luego vino “Nemo”, después “el rinoceronte”, “la chancha”,” el oso multicolor”…y esta vez le tocó el turno a “Peppa”…que Fran esperaba desde el primer día que la vio tras el vidrio y creía que sacarla era cuestión de un trámite no más…Costó!...pero salió al fin!..




Nuevamente tenemos que agradecer que podemos darnos estos gustos año tras año…Fran siendo una niñita pequeñita como supimos ver a Tobi hace unos años atrás…Y nuestro Rey que uno lo ve tan grande que a veces le pide al tiempo que pare un poco!...para que no termine de aburrirse con los papis y siga queriendo acompañarnos por muchos años más…



























“El sueño es más dulce en otra ciudad”…Claro que sí!...Volveremos!...Allí  o a otro lugar a pasarla bonito, como nos gusta hacerlo en vacaciones!

Vamos!...que descansados volvemos a la rutina para empezar este 2018 con todas las pilas otra vez!...

sábado, 20 de enero de 2018

De viaje 2017/18





Apenas habían pasado unas horas luego de la llegada de Papá Noel y ya estábamos emprendiendo viaje por esas merecidas vacaciones…

Nuevamente habíamos decidido recibir el año nuevo lejos de casa. Otro entorno, otra gente, otro lugar, otras sensaciones…Y para ello, hay que emprender nuevamente un largo viaje en busca de sol, arena y playa!

Durante el trayecto a bordo del auto, tal como hemos destacado en otros años, nuevamente tenemos que decir y reconocer que nuestros niños son un amor en cuanto a su comportamiento. Realmente nada que objetar, se supieron portar excelentemente para la edad que tienen y lo tedioso que significan esos dos días de andar y andar…











Como ya se nos hizo costumbre, el destino año tras año ha sido ese lugar en el mundo que tanto nos gusta junto a la costa atlántica. En dónde acompañados de la familia, esta vez recibimos el año de una manera distinta.

Totalmente despojados de formalismos y ante una experiencia distinta fue la espera de las doce de la noche. Luego disfrutamos de fuegos artificiales en la playa que se extendieron más allá de lo que se suele ver por nuestra ciudad y una gran fiesta en el centro de la ciudad que suelen hacer por esos lados en donde se disfruta de otra manera.

Pasadas las fiestas y ya entrando en este 2018, supimos disfrutar de la playa, el mar, el sol y todo eso que tan lejos nos queda.  Lo lindo que se los ve al jugar en el agua, disfrutar del clima y ese entorno tan distinto que se disfruta.

Todo ese cambio que rutina que tan bien nos hace a todos y que tan necesario se hace cuando está finalizando el año.











Otro lugar que volvimos a visitar casi obligadamente fue Mundo Marino, el acuario más grande de Latino América.-  Ese sitio que al pasar de los años se ha convertido en algo tan contradictorio para quienes tuvimos la oportunidad de visitarlo varias veces…

























Obligados digo, porque como en esta oportunidad nos acompañó parte de la familia que aún no conocían el sitio, es imposible dejar de visitarlo estando tan cerca…Y cuando digo contradictorio me refiero a que cuando uno ya lo conoce, y sabe de qué se trata…quizá comenzamos a fijarnos en otros “detalles” que talvez en la primer visita no miramos porque estamos deslumbrados ante semejante espectáculo.-
Pero si realmente nos ponemos a pensar en serio, no deja de ser un zoológico o un gran circo, en donde los animales hacen payasadas a cambio de comida y nosotros pagamos para verlos…Y allí nace la contradicción a la que hago referencia más arriba…
Es hermosamente increíble ver la carita de Francesca cuando los delfines saltaban frente a sus ojitos que miraban atónitos. O ese gesto de absoluto asombro cuando una gran orca se posaba solo a unos metros de ella…eso resulta increíble y no encuentro mejor forma de acercarse a esos animales para que a los niños les resulte inolvidable en sus retinas…Pero claro, teniendo en cuenta lo que comento más arriba,  acerca de esa cuasi exclavitud en la que desarrollan sus vidas estos cetáceos, el panorama se torna bastante triste…

Pero bueno, en fin…triste para los adultos…y solo para aquellos que piensan de esa forma…que desgraciadamente no son muchos. Realmente para los niños que poco entienden a esa edad, no deja de ser un espectáculo maravilloso difícil de olvidar…Ya habrá tiempo de explicarles…

Tobi por ejemplo, que ya lo visitó varias veces y de pequeño ha visto de cerca este tipo de presentaciones…y al que se le ha explicado más o menos acerca de lo que vengo desarrollando hoy… créanme que lo entiende…y a pesar de disfrutar del espectáculo  ante un show de esa magnitud…al hacerle notar esas pequeñas cosas que se ven “por debajo de la alfombra” en esos lugares, lo entiende y sabe ver lo que no está del todo bien…

Obviamente continuaron las paradas obligadas en los juegos electrónicos. En donde Fran disfruta de los juegos para los más pequeños y Tobi cada vez le cuesta más hallarse ahí dentro. Es que a medida que crecen los niños, los jueguitos son quizá cada vez más aburridos para ellos en cuanto a las opciones. No hay muchas opciones realmente para los más grandes. Esta más bien pensado para los más pequeñitos de la familia. Y así como alguna vez Tobías supo disfrutarlos a pleno. Hoy Fran está en su salsa en esos lugares. A tal punto que cuesta sacarla a la hora de irse…





























Ha!...casi me olvido…a propósito de estos lugares adictivos…la muñeca de papá sigue intacta!…y como todos los años anteriores, vuelve a sacar ese peluche  gigante de las maquinitas que todos esperan…Fue “El rayo Mc. Queen” en su momento, luego vino “Nemo”, después “el rinoceronte”, “la chancha”,” el oso multicolor”…y esta vez le tocó el turno a “Peppa”…que Fran esperaba desde el primer día que la vio tras el vidrio y creía que sacarla era cuestión de un trámite no más…Costó!...pero salió al fin!..




Nuevamente tenemos que agradecer que podemos darnos estos gustos año tras año…Fran siendo una niñita pequeñita como supimos ver a Tobi hace unos años atrás…Y nuestro Rey que uno lo ve tan grande que a veces le pide al tiempo que pare un poco!...para que no termine de aburrirse con los papis y siga queriendo acompañarnos por muchos años más…



























“El sueño es más dulce en otra ciudad”…Claro que sí!...Volveremos!...Allí  o a otro lugar a pasarla bonito, como nos gusta hacerlo en vacaciones!

Vamos!...que descansados volvemos a la rutina para empezar este 2018 con todas las pilas otra vez!...